martes, 20 de septiembre de 2016

Jurisprudencia panameña y derecho comparado sobre la Acción Pauliana


Jurisprudencia panameña sobre la Acción Pauliana
Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 2 de Septiembre de 2009 (caso Casación de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil, de 02 de septiembre de 2009).



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“Ahora bien, es claro que el denominado "traspaso" de la cuota parte de la finca hecha por un demandado en favor de su ahora litisconsorte o el contrato mismo de compraventa celebrado por éstos a tales propósitos, constituye el acto que el acreedor-demandante considera que su deudor-demandado ha efectuado en fraude de su derecho, como reza el artículo 996 del Código Civil.
A propósito de esta norma sustantiva, siendo la que consagra el tipo de acción ejercida por el demandante en este proceso ordinario y que además ha sido acusada por este último en su recurso de casación como una de las que han sido transgredida en la sentencia de segundo grado, conviene reproducirla en su texto integral:
"Artículo 996. Los acreedores, después de haber perseguido los bienes de que esté en posesión el deudor para realizar cuanto se les debe, pueden ejercitar todos los derechos y acciones de éste con el mismo fin, exceptuando los que sean inherentes a su persona; pueden también impugnar los actos que el deudor haya realizado en fraude de su derecho."
Este precepto al referir a los acreedores y al derecho de éstos obviamente alude a créditos u obligaciones que siéndoles favorables le otorgan esa categoría y también, atiende a la facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley les confiere para poder satisfacerlos. Pero, lo más importante a los efectos del punto que se quiere analizar ahora, es que resulta evidente que tales créditos y los correlativos derechos que de ellos surgen han de ser anteriores o deben haber surgido al mundo jurídico con antelación al acto u actos fraudulentos perpetrados precisamente para burlarlos.
La razón de que esos créditos y derechos deben haber sido constituidos antes del fraude con el que se les trata de evadir es simple: porque si son posteriores al acto que se dice fraudulento no podría imputarse que este último haya tenido esa finalidad cuando ni siquiera existían esas acreencias, mucho menos algún derecho surgido de estas y por tanto no podían ser afectadas por no estar constituidas…”


Sentencia Civil de Corte Suprema de Justicia (Pleno), 1ª de lo Civil, 21 de Abril de 2010 (caso Casación de la Corte Suprema de Justicia - Sala Primera de lo Civil, de 21 de abril de 2010).
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“Sobre la acción pauliana, El Doctor Pedro Barsallo, en su reciente obra titulada "Estudios Jurídicos", Litho Editorial Chen, S.A., Panamá, 2007, pág. 293 plantea lo siguiente:
"Amparándose en la naturaleza personal de la acción pauliana, se señala que esta no persigue directa e inmediatamente los bienes traspasados fraudulentamente, sino que va contra el acto que privó de aquellos al patrimonio del deudor, aunque naturalmente, como consecuencia de la revocación de tal acto, los bienes quedan al alcance del acreedor para que pueda cobrarse sobre ellos, como si siguieran en el patrimonio del deudor, pero no los lleva la acción pauliana, si prospera, a manos del acreedor. Lo que se trata es de hacer una especie de inoponibilidad, para el acreedor demandante, respecto del traspaso o transferencia fraudulenta de los bienes que formaban parte del patrimonio del deudor".
De lo transcrito líneas arriba se desprende palmariamente que la acción pauliana no es una acción personal.
Siendo, pues, que ninguna de las pretensiones del actor conlleva una acción real, lo procedente era no acceder a ordenar la anotación preventiva de la demanda en el Registro Público sobre las Fincas 75460,75440,75420,24123,24127 y 24126, con fundamento legal en el numeral 3 del artículo 1227 del Código Judicial." (fs. 264-267)…”



La Acción Pauliana en Derecho Civil Español

El fundamento de la acción pauliana lo encontramos en el principio de garantía patrimonial que otorga a los acreedores el artículo 1911 del Código Civil, y que obliga al deudor a responder de sus deudas con todos sus bienes presentes y futuros.
La regulación de la acción pauliana se contiene en los artículos 1111 y 1290 a 1299 del Código Civil (dedicados estos últimos a la rescisión de los contratos), de los cuales se desprende que pueden ejercer la acción pauliana los acreedores conjunta o individualmente, contra el deudor y contra sus posibles cómplices, cuando se ha realizado cualquier tipo de actuación para defraudar sus derechos (v.g. enajenaciones, contratos, actos de gravamen, pagos de obligaciones a cuyo cumplimiento no podía ser compelido el deudor al tiempo de hacerlos, renuncias, etc.). Estas actuaciones deben haber sido realizadas por el deudor con posterioridad al nacimiento del derecho de crédito del acreedor o acreeedores; por lo tanto, si se hicieron con anterioridad, no podrán ser atacados por éstos salvo que el deudor se desprendiese de sus bienes previendo el seguro nacimiento del crédito (por ej., deudas tributarias o laborales).
Bienvenidos al bloq que utilizaré para hacer algunas consideraciones en torno a la Acción Pauliana y Las Aportaciones Sociales al Capital.


La Acción Pauliana
La acción Pauliana nace en Derecho Justinianeo, como consecuencia de la refundición de tres  remedios de origen pretorio: el interdictum fraudatorium, que reintegraba al acreedor en la posesión de un bien que el deudor ha traspasado a otro; la restitutio in integrum ob fraudem, de caracterización más dudosa, destinada a destruir los efectos de la enajenación con la consecuencia de restituir los bienes a la situación anterior a ella y la actio ex-delicto, de naturaleza penal, en cuya virtud se condena al deudor y sus cómplices  al pago de una indemnización.
Dicha acción llamada Pauliana o revocatoria, es un mecanismo de defensa de los acreedores, mediante el cual éstos pueden solicitar la revocación de actos realizados por el deudor en su perjuicio. Es una medida conservativa del patrimonio del deudor y, por tanto, protectora de créditos. Para poder ejercerla es necesario: Que el deudor lleve a cabo una enajenación o renuncia de derechos y que dicho acto perjudique la solvencia del deudor de manera significativa y por ello perjudique al acreedor.
El artículo 996 del Código Civil panameño, expresa que “Los acreedores, después de haber perseguido los bienes de que esté en posesión el deudor para realizar cuanto se les debe, pueden ejercitar todos los derechos y acciones de éste con el mismo fin, exceptuando los que sean inherentes a su persona; pueden también impugnar los actos que el deudor haya realizado en fraude de su derecho".
Hace con ello referencia el Código a la denominada Acción Pauliana o Revocatoria, cuya finalidad primordial es conseguir que vuelvan al patrimonio del deudor todos los bienes de los que aquél hubiera previamente dispuesto de un modo fraudulento para perjudicar los derechos de sus acreedores.



Aportaciones Sociales al Capital
Las aportaciones sociales constituyen propiamente ese dinero, bienes o trabajo que los socios ponen en común para formar o integrar el patrimonio social y para desarrollar su objeto social, formándose un acervo con los bienes de contenido económico que pasa a ser titularidad del ente social que surge del contrato. Deben ser bienes y derechos patrimoniales susceptibles de valoración económica.
En el caso de una sociedad anónima panameña, el capital social es el importe monetario, o el valor de los bienes que los accionistas aportan a una sociedad, ya sea mediante certificados de acciones o cuotas de participación dependiendo del tipo de sociedad que se está incorporando.
Es aquel capital que aparece en el pacto social o documento de incorporación de la sociedad anónima. La ley en Panamá, exige que dicho capital sea un mínimo de US$10,000.00. Este capital no debe estar totalmente pagado ni liberado.
En algunos casos, el capital social también puede representar una porción de capital que una sociedad va a recibir en el futuro por las acciones existentes por dinero en efectivo. El capital social está dividido en participaciones iguales con valores que luego pueden ser distribuidos entre los accionistas, que pueden ser propietarios de la sociedad (en caso de las acciones comunes) o simplemente, inversionistas de la misma ( en caso de las acciones preferenciales).
Las acciones no tienen un valor mínimo establecido. Una sociedad de Panamá puede, por tanto, establecer el precio de las acciones en cualquier valor monetario. Las acciones, sin embargo, tienen un valor nominal fijo, dependiendo del tipo de acción emitida.
Al establecer una sociedad en Panamá, usted puede decidir cuántas acciones se emitirán de su capital social. Sólo hay que asegurarse de que el valor de cada una sume el total de las acciones que conforman el total el capital social.